El amplio abanico de utilidades que se va abriendo día a día a la impresión 3D, justifica y pone aún más en valor sus posibilidades. Distintos sectores y cada vez más cercanos a lo cotidiano encuentran en esta técnica provechosos usos.
En esta ocasión el avance está relacionado con la cirugía Y…¡qué gran avance! Ya que gracias a la técnica 3D y al trabajo de un grupo de cirujanos del hospital Morrison de Swansea, en Gales, un paciente que había sufrido en 2012 un grave accidente ha podido recuperar su rostro. Se trata de una operación histórica, ya que han conseguido recomponer la cara desfigurada Stephen Power, de 29 años, a partir de partes construidas con técnicas en impresión 3D.
La operación, una de las primeras del mundo en utilizar el 3D en todas las etapas médicas del procedimiento, duró ocho horas. Durante las cuales los médicos tuvieron que romper los pómulos del paciente de por sí descompuestos a causa del accidente.
Todos los modelos, junto con las guías e implantes de titanio, fueron producidos con una impresora 3D.


